Jacob

Karen de León

Líder de Enlace (Consolidación)

 “Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices. 

Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. 

Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido”. Génesis 32:26-28

La vida de Jacob refleja a un hombre engañador que se hizo pasar por su hermano Esaú, arrebatándole la bendición de su primogenitura (Gen 27); engañó a su padre Isaac para recibir lo correspondiente a su hermano mayor. Alertado por Rebeca su madre, que Esaú lo quería matar, le aconsejó huir a casa de su tío Labán. Pasado el enojo, su padre Isaac, le llamó para bendecirlo y le ordenó: “No te cases con ninguna mujer de aquí sino ve a Padán Arám”.

 

Jacob partió hacia la tierra de su abuelo materno en obediencia a sus padres y en busca de su futura esposa. En el camino, Dios le dio un sueño (Génesis 28:12-15) y le dijo: «Yo soy el Señor de tus padres, te bendeciré, estaré contigo, te protegeré por dondequiera que vayas, no te abandonaré hasta cumplir con todo lo que te he prometido». Bajo esta promesa, Jacob caminó bajo bendición e integridad, y así fue como prosperó.

 

Un encuentro con Dios lo puede cambiar todo. Dios transformó su naturaleza de tramposo (engañador, mentiroso) a un hombre íntegro capaz de pedir perdón y reparar lazos rotos con su pasado. Jacob creyó los sueños que Dios le había dado. Levantó 12 hijos, de quienes surgen las 12 tribus de Israel.

 

Oración: Señor ¡Tú has estado siempre conmigo! ayúdame a entender que los planes que has pensado para mi vida, son mejores que los que yo pueda tener. Ayúdame a creer en las promesas que tú tienes para mí y para mis generaciones.

Gelv Síguenos en Twitter
Gelv Regálanos tu Like
Gelv Síguenos en Instagram
Gelv Síguenos en YouTube
Gelv Síguenos en flickr

SOLICITAR REPORTE DE DONACIONES