Nuestra búsqueda violenta de Dios debe estar unida a un espíritu humilde y afable. La humildad es el fundamento de toda oración. La humildad dice «Señor, estoy vacío sin tu plenitud; estoy quebrado sin tu integridad; estoy desamparado sin tu fortaleza; estoy desorientado sin tu sabiduría. Fuera de ti no hay nada. ¡Te necesito! Te …














