Cuando Dios corrige tu camino

1. Lo que Dios tuerce “El verdadero peligro no es fracasar, sino alcanzar éxito y olvidar a quien nos lo dio”. 2. Algunas veces la corrección es dolorosa 3. No necesitas repetir el año

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Versión de solo audio:

  • Eclesiastés 7:13 NTV “Acepta el modo en que Dios hace las cosas, porque, ¿quién puede enderezar lo que él torció?”

1. Lo que Dios tuerce

  • Daniel 4:30 NTV “y mientras contemplaba la ciudad, dijo: «¡Miren esta grandiosa ciudad de Babilonia! Edifiqué esta hermosa ciudad con mi gran poder para que fuera mi residencia real a fin de desplegar mi esplendor majestuoso».”

“El verdadero peligro no es fracasar, sino alcanzar éxito y olvidar a quien nos lo dio”.

  • Proverbios 19:21 NTV “Puedes hacer todos los planes que quieras, pero el propósito del Señor prevalecerá.”
  • Proverbios 16:9 NTV “Podemos hacer nuestros planes, pero el Señor determina nuestros pasos.”

2. Algunas veces la corrección es dolorosa

  • Daniel 4:31-32 NTV “Mientras estas palabras aún estaban en su boca, se oyó una voz desde el cielo que decía: «¡Rey Nabucodonosor, este mensaje es para ti! Ya no eres gobernante de este reino. [32] Serás expulsado de la sociedad humana. Vivirás en el campo con los animales salvajes y comerás pasto como el ganado. Durante siete períodos de tiempo vivirás de esta manera hasta que reconozcas que el Altísimo gobierna los reinos del mundo y los entrega a cualquiera que él elija» 33 En ese mismo momento se cumplió la sentencia y Nabucodonosor fue expulsado de la sociedad humana. Comió pasto como el ganado y lo mojó el rocío del cielo. Vivió de esa manera hasta que el pelo le creció tan largo como las plumas de las águilas y las uñas como las garras de un ave..”
  • Proverbios 16:18 NTV “El orgullo va delante de la destrucción, y la arrogancia antes de la caída.”
  • Lamentaciones 3:37 NTV “¿Quién puede ordenar que ocurra algo sin que el Señor lo haya ordenado?”

3. No necesitas repetir el año

  • Daniel 4:34-37 NTV “Cuando se cumplió el tiempo, yo, Nabucodonosor, levanté los ojos al cielo. Recuperé la razón, alabé y adoré al Altísimo y di honra a aquel que vive para siempre. Su dominio es perpetuo, y eterno es su reino. [35] Todos los hombres de la tierra no son nada comparados con él. Él hace lo que quiere entre los ángeles del cielo y entre la gente de la tierra. Nadie puede detenerlo ni decirle: «¿Por qué haces estas cosas?». [36] »Cuando recobré la razón, también recuperé mi honra, mi gloria y mi reino. Mis asesores y nobles me buscaron y fui restituido como cabeza de mi reino, con mayor honra que antes. [37] »Ahora, yo, Nabucodonosor, alabo, glorifico y doy honra al Rey del cielo. Todos sus actos son justos y verdaderos, y es capaz de humillar al soberbio».”
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