El secreto de la intercesión

La intercesión, es el ministerio sacerdotal de intermediación: alguien que se para entre el cielo y una  necesidad en la tierra y peticiona al Padre por la victoria.  La intercesión acelera los propósitos de Dios en la tierra.   Realmente podemos ganar tiempo con nuestras oraciones «aprovechando al máximo cada  momento oportuno, porque los días son …

Play Video

Versión de solo audio:

La intercesión, es el ministerio sacerdotal de intermediación: alguien que se para entre el cielo y una  necesidad en la tierra y peticiona al Padre por la victoria. 

La intercesión acelera los propósitos de Dios en la tierra.  

Realmente podemos ganar tiempo con nuestras oraciones «aprovechando al máximo cada  momento oportuno, porque los días son malos» (Efesios 5: 16). Cuando la maldad amenaza,  podemos posponer su llegada con nuestras oraciones; y cuando el bien se demora, podemos  acelerar su llegada con nuestras oraciones.  

Una de la maneras más profundas en que usted puede amar a alguien es orando por él. La  intercesión hace algo muy poderoso en el intercesor: Une su corazón con el de aquel por quien ora.  En la intercesión, usted está invirtiendo su vida en la vida de otra persona. Es uno de los secretos  del lugar secreto. 

No era suficiente para Pablo estar convencido por sí mismo de que amaba a los otros santos.  Quería que comprendieran claramente su amor por ellos: «para darles a conocer la profundidad del  amor que les tengo» (2 Corintios 2: 4). «Para que delante de Dios se dieran cuenta por ustedes  mismos de cuánto interés tienen en nosotros» (2 Corintios 7: 12). Por tanto, después de amar a  alguien tanto como para interceder por él, ¿por qué no buscar alguna manera de asegurarle que  estamos orando? Cuando sabe que usted lo ha hecho, sentirá y sabrá su amor por él. 

El cuerpo de Cristo no funciona apropiadamente, sin los miembros orando los unos por los otros. La  oración es el sistema inmunológico del cuerpo de Cristo. A través de ella, echamos a las fuerzas  invasoras que buscan enfermar y afligir el cuerpo de Cristo.  

La falta de oración en el cuerpo de Cristo es semejante a la lepra. Aprendí algo sobre esta  enfermedad, de Paul Brand, un cirujano de leprosos. Dice que en ella los nervios dejan de funcionar  bien, y no envían señales de dolor al cerebro. Las personas empiezan a perder los dedos de la mano  o del pie en accidentes, porque no pueden sentir dolor cuando se lastiman.  

Trazando una analogía espiritual, cuando la iglesia no siente dolor por otros creyentes que sufren,  eso está indicando la presencia de «lepra espiritual». Los nervios de la iglesia están muertos. Y  luego, comienza a perder los miembros del cuerpo.  

El dolor da señales al cuerpo para envíe ayuda a los miembros que sufren. Es absolutamente  necesario para que el cuerpo pueda componerse y curarse. De esta manera, el dolor es una dádiva.  Es crucial que sintamos el de los miembros que sufren en el cuerpo para que nos levantemos para  reparar y curar en la necesidad. La intercesión es una respuesta al dolor. Clamamos porque estamos  sufriendo. Clamores de intercesión son los gemidos vehementes de los creyentes suplicando al  cielo, a favor de algún otro.

Comparte esta enseñanza

Otras enseñanzas

Play Video
favicon-presencia-viva

Presencia viva