El secreto de meditar

«Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que  en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito» (Josué 1: 8).   Qué quiere decir meditar en la palabra de Dios? Significa bajar la velocidad de lectura y contemplar  cada palabra y frase, …

Play Video

Versión de solo audio:

«Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que  en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito» (Josué 1: 8).  

Qué quiere decir meditar en la palabra de Dios? Significa bajar la velocidad de lectura y contemplar  cada palabra y frase, buscando los significados más profundos y completos. Es a través de la  meditación que descubrimos los secretos de las riquezas de la palabra de Dios. Ella es como una  cadena montañosa con grandes bolsones de joyas y vetas de oro. El lugar secreto es nuestra  oportunidad para cavar. Descubrimos diversas capas de rica comprensión a medida que vamos  más y más profundo, considerando cada término y releyendo una y otra vez las frases. Siempre  considero que cada versículo tiene un significado mayor al ya descubierto. La meditación es el arte  de desenterrar todo lo que podamos de cada vocablo.  

La palabra escrita de Dios es revelada por la Palabra Viviente, a través del poder del Espíritu Santo:  «conocimiento y ciencia brotan de sus labios» (Proverbios 2: 6). La fuente de la iluminación es la  boca de Dios. 

¡Hay tanta más profundidad en la Escritura de la que realmente encuentra nuestro ojo en la primera  lectura! Algunas verdades nunca se encontrarán hasta que usted se tome el tiempo de sentarse y  mirar fijamente al texto, considerando con cuidado su contenidos e implicancias. 

Una de las mejores maneras de meditar en la palabra de Dios es formulando preguntas sobre el  texto. Algunas de las que se hacen con más frecuencia son: ¿Quién es el escritor y a quién le está  hablando? ¿Qué quiso decir? ¿El versículo contiene un principio espiritual? ¿Cómo se aplica esta  verdad a mi vida?  

A su tiempo, usted desarrollará su manera personal de realizar preguntas sobre el texto. Una de las  más importantes que le hago a un versículo es: «¿ Por qué el Espíritu Santo ordenó que fuera escrito  de esa manera?» Me pregunto por qué lo dice de ese modo, utilizando ciertas frases y no, otras. 

Aquí hay otras formas de realizar preguntas mientras meditan. Contexto, significado de la palabra,  referencias cruzadas, repetición, simbolismo. 

Aquel que medita en la palabra de Dios, lentamente, transformará la fuente interior de la que su  alma abreva. Jesús dijo: «El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón produce el bien;  pero el que es malo, de su maldad produce el mal, porque de lo que abunda en el corazón habla la  boca» (Lucas 6: 45). Por causa de nuestra pecaminosidad, todos tenemos dentro depósitos de  «tesoros de maldad». Pero, al meditar en la Palabra, estamos depositando «buen tesoro» en nuestro  ser interior. La única manera de incorporarlo es guardándolo diligentemente en el lugar secreto de  meditación. Dios desplaza al mal. El buen depósito que hemos absorbido se evidenciará a través de  nuevas maneras de conversación y de conducta. En una palabra, seremos más como Cristo. 

Proverbios 16:26 describe el proceso por el cual el Señor le hará un adicto a Su palabra: «Al que  trabaja, el hambre lo obliga a trabajar , pues su propio apetito lo estimula». El Señor comienza a  alimentarlo con Su palabra. Ella saciará su apetito como ninguna otra cosa. Pero, también, provoca  un hambre increíble por más. Una vez que probó cuan dulce es el Señor, está arruinado para  siempre. ¡Tiene que tener más! Estar con Jesús en el lugar secreto, leyendo su palabra, se convierte  en su ocupación favorita para toda la vida.

Comparte esta enseñanza

Otras enseñanzas

Play Video
favicon-presencia-viva

Presencia viva